
Actualmente la mayoría de los estudiantes que entran a la educación superior son más jóvenes que el microcomputador, y se sienten mejor escribiendo con el teclado que haciéndolo en un cuaderno de espiral, también prefieren leer en la pantalla del computador que hacerlo de papeles que sostienen con sus manos. La conectividad constante, estar en contacto permanente con amigos y familia, en cualquier momento y desde cualquier lugar, es para ellos de la mayor importancia [1].
Según Wikipedia, esta denominación se ha popularizado como compendio de “vía rápida para referirse a una generación cuyo primer punto de contacto con el conocimiento es Internet y un motor de búsqueda, siendo Google el más popular de estos últimos”. Esto contrasta con generaciones anteriores que “adquirían su conocimiento mediante libros y bibliotecas convencionales”.

Algunos titulares sobre los hallazgos de una encuesta reciente hecha por OCLC [2],sugieren que los estereotipos que implica el término pueden ser relativamente ciertos:
89% de los estudiantes de educación superior utilizan los motores de búsqueda para comenzar a buscar información, solo el 2% inicia esa misma búsqueda en el sitio web de una biblioteca
93% están o satisfechos o muy satisfechos con la experiencia general de usar motores de búsqueda, situación que contrasta con la satisfacción del 84% respecto de las búsquedas apoyadas por un bibliotecólogo
los motores de búsqueda se acomodan mejor al estilo de vida de los estudiantes de educación superior que las bibliotecas físicas o en línea y ese acomodo es “casi perfecto”
los estudiantes de educación superior todavía utilizan la biblioteca, pero lo hacen con menor frecuencia, al igual que la lectura de materiales de esta, desde que comienzan a usar herramientas de búsqueda por Internet
los “libros” son todavía la primera asociación que hace este grupo con la biblioteca, a pesar de la considerable inversión de esta en recursos digitales; la situación anterior en buena medida la desconocen los estudiantes
¿QUÉ SABEMOS SOBRE EL COMPORTAMIENTO INFORMATIVO DE LOS JÓVENES?
La investigación sobre ¿cómo niños y jóvenes desarrollan competencia en el uso de Internet y de otras herramientas de búsqueda? da resultados poco claros, aunque algunos temas consistentes comienzan a emerger [4]
El alfabetismo informático (CMI) de los jóvenes, no ha mejorado con el incremento del acceso a las TIC: de hecho, su aparente facilidad para manejar computadores, esconde algunos problemas preocupantes.
Investigaciones de Internet muestran que la velocidad a la que los jóvenes buscan en la Web conlleva a que se destine poco tiempo a evaluar la información encontrada tanto respecto a su relevancia como respecto a su exactitud o autoridad.
Los jóvenes tienen una comprensión pobre de sus necesidades de información y por ello encuentran dificultades para desarrollar estrategias de búsqueda efectivas.
Como resultado, demuestran preferencia fuerte por expresarse con lenguaje natural en lugar de analizar cuáles palabras claves pueden resultar más efectivas.
Enfrentados a una larga lista de resultados de búsqueda, a los jóvenes se les dificulta evaluar la relevancia de los materiales encontrados y muchas veces imprimen páginas a las que solo han dado una mirada superficial.
Virtualmente, el 100% de los estudiantes usan el Procesador de Texto e Internet para sus trabajos de clase. Pero la percepción de competencia sólida se diluye cuando se revelan los porcentajes para otras aplicaciones, tales como el desarrollo de Presentaciones (65%); Hojas de Cálculo (63%); Gráficas (49%) o creación de páginas Web (25%) [26].
Nuestra conclusión general es que mucho de lo escrito sobre ese tema en este reporte sobrestima el impacto de las TIC en los jóvenes y demerita el efecto de estas en las generaciones mayores. El tema requiere mucho mayor balance.
Investigaciones con el uso de Internet muestran que la velocidad con la que los jóvenes buscan en la Web indica que se dedica muy poco tiempo en evaluar la información tanto en su pertinencia, precisión y autoridad y se ha observado a los niños imprimir y usar páginas de Internet a las que solo les han dado una mirada superficial. También han observado los investigadores que los jóvenes, consistentemente, le dan poca importancia al tema de la idoneidad del autor. Un estudio mostró que muchos adolescentes pensaban que si la página estaba indexada en Yahoo tenía que provenir de un buen autor y en consecuencia no se cuestionaban al respecto. Otros estudios también han encontrado poca atención en confirmar la veracidad de la información encontrada.
El hallazgo más significativo de nuestro estudio fue que aunque los docentes entrevistados eran Competentes en manejo de Información (CMI), sus habilidades con ese alfabetismo y sus actitudes al respecto no se estaban transfiriendo a sus discípulos. [29]
Dos mensajes poderosos emergen de las últimas investigaciones: Cuando se comparan, en relación con sus habilidades en alfabetismo en información (CMI), los cuartiles más alto y más bajo obtenidos por los estudiantes, se evidencia que el cuartil superior reporta una mayor exposición a habilidades básicas de uso de bibliotecas por parte de sus padres, en la biblioteca escolar, el aula o bibliotecas públicas durante sus primeros años de vida. Parece que en los Estados Unidos se estuviera abriendo una nueva brecha, en la que los mejores estudiantes obtienen el premio de las notas más altas. En la parte más baja del espectro de las habilidades en información, la investigación encuentra que cuando se interviene en edad universitaria esta ya es muy tarde, esos estudiantes ya han desarrollado un comportamiento para enfrentar esta situación que está muy arraigado, aprendieron a “arreglárselas” con Google.
Los hallazgos de estos estudios plantean preguntas sobre la habilidad de las Instituciones Educativas e Instituciones de nivel superior para ayudar a la generación Google a desarrollar las habilidades de búsqueda, al nivel adecuado para que cumplan con las demandas de la educación superior y de la investigación.
NOTAS:
[1] Jason Frand, The information mindset: Changes in students and implications for higher education, EDUCAUSE Review, March / April 2006, p.15.
[2] College Students’ Perceptions of the Libraries and Information Resources: A Report to the OCLC Membership. Dublin, OH: OCLC, 2006.
[3] CIBER Work Package IV, passim.
[4] CIBER Work Package II, pp. 8-11.
[5] Andrew Large, Children, Teenagers and the Web. Annual Review of Information Science and Technology, 39(1) 2006, pp. 347-392.
[13] CIBER Case Study I: An Evaluation of BL Learning: A Website for Younger Scholars. London: CIBER, 29 November 2007.
[14] CIBER Case Study II: A User Evaluation of Intute. London: CIBER, 29 November 2007.
[15] Diana Oblinger and Brian Hawkins, EDUCAUSE Review, March/April 2006, p.12
[17] John Horrigan. A Typology of Information and Communication Technology Users. Washington, DC: Pew Internet and American Life Project, 7 May 2007.
[18] Sharing, Privacy and Trust in Our Networked World: A Report to the OCLC Membership. Dublin, OH: OCLC, 2007.
[19] Sarah Ann Long, Digital natives: if you aren’t one, get to know one, New Library World, 106(1210/1211) 2005, pp. 187-189.
[20] Synovate. Leisure Time: Clean Living Youth Shun New Technology. Available online at www.synovate.com/current/news/article/2007/02 [13 December 2007].
[21] Communications Market Report: Converging Communications Markets. Ofcom, August 2007.
[24] Synovate. Leisure Time: Clean Living Youth Shun New Technology. Available online at www.synovate.com/current/news/article/2007/02 [13 December 2007].
[25] CIBER Work Package II, pp. 3-5.
[26] Diana Oblinger and Brian Hawkins, EDUCAUSE Review, March/April 2006, p.12
[27] CIBER Work Package II, pp. 8-10.
[28] Andrew Large, Children, Teenagers and the Web. Annual Review of Information Science and Technology, 39(1) 2006, pp. 347-392.
[29] Lucy Merchant and Mark Hepworth, Journal of Librarianship and Information Science 34(2) 2002, p.81.
[30] See, for example, Melissa Gross and Don Latham, Attaining information literacy: An investigation of the relationship between skill level, self-estimates of skill, and library anxiety. Library and Information Science Research 29(3) 2007, pp. 332-353.
CRÉDITOS:
Traducción libre de EDUTEKA del estudio “Information behaviour of the researcher of the future”, contratado por JISC y la Biblioteca Británica. Fue publicado originalmente en enero de 2008 en el sitio Web de la Universidad de Londres .
Documento completo disponible en:
http://www.eduteka.org/pdfdir/GeneracionGoogle.pdf
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